Ismail Zulfic un joven oriundo de la ciudad de Zenica, en Bosnia, nació sin sus extremidades superiores.
Cuando era pequeño, un accidente marcó su vida: se cayó en una piscina de plástico y casi se ahoga.
Gracias a su valentía y determinación por superar los obstáculos, este niño ha sido elegido como el Mejor Atleta del Año por las autoridades deportivas del diario Nezavisne Novine, en su país natal.
Ismail nació con una deformación en uno de sus pies, pero su padre, Ismet, siempre creyó en él y le dio a entender que podía hacer lo que se propusiera. Lo impulsó durante toda su vida.
“Nunca le he dicho: ‘No puedes’. Para mí es un niño normal. Él se ha encargado de demostrarlo”, afirmó Ismet. Estaba decidido a enfrentar las dificultades sociales y deportivas que se le presentaran. Así, un día conoció a Amei Kapo, entrenadora de natación especializada en niños con discapacidad e instructora de la Sociedad Deportiva para Personas con Discapacidad.
Comenzó a darle clases de natación a Ismail con 5 años de edad, y quien sería la segunda gran responsable del éxito del pequeño nadador. El atleta se ha hecho, hasta ahora con 40 medallas, ganadas en torneos regionales, viajando por todo el país.
“En los años que ha estado entrenando conmigo, nunca ha dicho ‘No puedo’. Sé que algunas cosas pueden cambiar durante la pubertad. Pero por ahora, le gusta ser el primero en todo lo que hace, natación, fútbol, ciclismo”, afirmó Amei Kapo.
Ganó la medalla de oro en una competencia entre personas con habilidades especiales en Croacia, cuando tenía 7 años. En 2018, fue campeón en los Juegos Deportivos Internacionales Abiertos de Belgrado con una medalla de oro en la carrera de 50 metros espalda y una medalla de bronce en la carrera de 50 metros estilo libre.
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