En 1994, cuando Aleacia Stancil sólo tenía nueve meses, había sido dejada por su madre Toni Stancil en la casa de un amigo, ya que tenía que resolver algunos problemas familiares.
Dos días después, su madre fue a buscarla, pero su hija no estaba en la casa y nadie sabía dónde se encontraba.
Al poco tiempo, metieron presa a Toni y no denunció la desaparición de su hija hasta marzo de 1995. Para entonces, la niña estaba al cuidado de los Servicios de Protección Infantil.
La policía la buscaba utilizando imágenes de progresión de edad a partir de una foto de cuando era bebé, y la niña había sido movida de familia en familia porque creían que su mamá la había abandonado.
Según varias fuentes, Toni era veterana de la Fuerza Aérea, sufría problemas de adicción a las drogas y también trabajaba como prostituta
Toni Stancil fue asesinada el mismo año y eso puso en peligro la investigación de su hija desaparecida.
“Sin ese único testigo, estoy muy limitado en cómo proceder con la investigación”, dijo el detective de la policía de Phoenix, William Andersen.
(Aleacia en su nacimiento en 1994)
En 2008 se reactivó el caso con una ivnestigación que recolectó ADN de familiares de la bebé para construir un perfil genético. También se hizo una progesión fotográfica de fotos a través de los años.
En 2014, en un hospital de Connecticut, una joven sin identificación fue reconocida por una enfermera. La policía le hizo una prueba de ADN y tres años después indicó que se trataba de la bebé perdida.
Sin embargo, para entonces, Aleacia ya había sido adoptada y tenía un nombre diferente. Su abuela biológica, Frances Ford, contó que la joven quiere mantenerse alejada de la atención.
La abuela comentó que ya se reunieron, y que aunque la vida de su nieta haya sido muy difícil, quisiera tener una relación cercana con ella.
“Me gustaría que todo el mundo supiera que estas cosas pueden pasarle a los niños, y que no todas las historias son felices para siempre, y eso no significa que provengan de alguien que no las quiso o que no les importó “, expresó su abuela.